Las tarjetas empresariales están dejando de ser vistas solo como un medio de pago para convertirse en una fuente de información sobre gastos, proveedores, eficiencia operativa y planeación financiera.


Las tarjetas empresariales están dejando de ser vistas solo como un medio de pago para convertirse en una fuente de información sobre gastos, proveedores, eficiencia operativa y planeación financiera.
Modelos basados en open finance permiten evaluar flujo de caja, ingresos y comportamiento transaccional para ampliar la inclusión financiera empresarial. El intercambio de datos autorizado por los usuarios está impulsando nuevos modelos de crédito más ágiles y personalizados.
Kapital, que ha impulsado a más de 1.300 pymes y hoy atiende a más de 850 clientes, explica en qué momentos el factoring puede ser una herramienta útil para fortalecer liquidez y en cuáles no necesariamente es la alternativa adecuada.
Esta nueva línea de servicio de la fintech permitirá a las pymes anticipar el pago de facturas electrónicas registradas en RADIAN, con anticipo de hasta 90% del valor de la factura, plazos de hasta 120 días y un proceso ágil y digital para acceder a liquidez de forma más eficiente.
En un país donde las Mipymes representan el 99,5% del tejido empresarial formal y generan cerca del 79% del empleo, la discusión ya no es quién reemplaza a quién en el sistema financiero, sino qué modelo responde mejor a las necesidades reales de las empresas. En Colombia, el tejido empresarial sigue mostrando dinamismo, aunque con desafíos de sostenibilidad y liquidez.
Cerca del 60% de las facturas en el país se negocian a crédito, lo que ha impulsado el uso de herramientas como el factoring para anticipar ingresos y optimizar el flujo de caja. Con más de 1,5 millones de facturadores electrónicos y un ecosistema en crecimiento, el factoring ya moviliza recursos cercanos al 3% del PIB en Colombia.
En Colombia, muchas pymes frenan su crecimiento por falta de flujo de caja. Para Ala Global Colombia, la alianza con Kapital significó pasar de perder contratos a consolidarse en el mercado.
El crédito al sector privado equivale aproximadamente al 41,1 % del PIB en Colombia, lo que evidencia tanto su importancia para el desarrollo económico como el potencial que existe para ampliar el acceso al financiamiento. La cartera total del sistema financiero colombiano supera los $762,8 billones, una cifra que muestra el papel clave que tiene el crédito en la operación de empresas, el consumo y la inversión en el país.
Según la ANDI, la presencia de mujeres en juntas directivas creció del 25 % al 33 % en el 2025. En la base de clientes de Kapital, el 28,47 % de las empresas activas en Colombia están lideradas por mujeres. Ese dinamismo también se refleja en la manera en que las mujeres están gestionando sus negocios.
En el país, donde las pymes son el 99,5 % del tejido empresarial, la tarjeta empresarial gana relevancia para controlar el gasto y mejorar la eficiencia. Al usarla como parte de la planeación financiera, la tarjeta empresarial se convierte en una herramienta clave de gestión.