Los días 30 y 31 de julio, decenas de miles de personas –alrededor de 60.000, según las autoridades ceutíes, o unos 40.000, según el Ministerio del Interior marroquí– cruzaron ilegalmente a nado o a pie hacia Ceuta, el enclave español en territorio de Marruecos. Hasta 90 personas murieron en el intento.
