Las temperaturas globales se situaron 1,65 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, superando el nivel de los 1,5 grados por primera vez desde noviembre de 2025.
La estadística completa del verano, según la ministra de Salud, Stéphanie Rist, será equiparable o incluso superior a las 15.000 muertes relacionadas con las olas de calor en 2003.
El Servicio de Cambio Climático de Copernicus agregó que las condiciones prolongadas de calor y sequedad en Europa occidental favorecieron también la propagación y la intensificación de incendios forestales extremos.
Para el viernes 7 de agosto, Météo-France mantuvo la alerta roja solo en Vaucluse, mientras que la alerta naranja por incendios se amplió a Pirineos Orientales, Aude, Hérault, Aveyron, Gard, Bocas del Ródano, Var, Alpes de Alta Provenza, Drome y Ardeche, en el sur del país.
[VIDEO] “La cifra de fallecidos por calor en España asciende, según las estimaciones, a más 3.800 personas”, dijo el presidente Pedro Sánchez al presentar la Red nacional de Refugios Climáticos.
Julien Marion, director general de la agencia de seguridad civil y gestión de crisis francesa, aseguró que en toda Francia, como consecuencia de los incendios forestales, fueron calcinadas más de 25.000 hectáreas de bosques.
Según la previsión de Météo France, este episodio de calor extremo podría prolongarse durante gran parte de la próxima semana. Ante la situación, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, tiene previsto presidir este sábado una reunión de crisis con la participación de 14 ministros.
La ola de calor se debe al ciclón Cerberus, que se mueve desde Italia. Se advierte de los riesgos que representa el calor extremo para la salud humana y animal, así como para los cultivos, especialmente las verduras, frutas y para los viñedos.
La Aemet pronostica en la provincia andaluza de Córdoba unas temperaturas de 42 grados centígrados, mientras en Jaén y Sevilla, en la misma comunidad, se prevé un calor de 41 grados centígrados.