Las tarjetas empresariales están dejando de ser vistas solo como un medio de pago para convertirse en una fuente de información sobre gastos, proveedores, eficiencia operativa y planeación financiera.
En el país, donde las pymes son el 99,5 % del tejido empresarial, la tarjeta empresarial gana relevancia para controlar el gasto y mejorar la eficiencia. Al usarla como parte de la planeación financiera, la tarjeta empresarial se convierte en una herramienta clave de gestión.
Las empresas colombianas enfrentan un entorno de mayor presión financiera que exige decisiones estratégicas sobre el manejo del flujo de caja. En Colombia, las pymes representan el 99,5 % del tejido empresarial formal y contribuyen con alrededor del 40 % del PIB nacional.