A pesar de que el número de los nuevos contagios sigue batiendo récords, el Gobierno japonés por el momento no planea establecer en las regiones más afectadas un régimen de emergencia.
“Nuestro Gobierno no se limitará a esto, seguirá trabajando con los países productores de petróleo, adoptará medidas de apoyo para las industrias como la agricultura, la pesca, así como decisiones para mitigar el alza drástico de los precios de la gasolina y el petróleo”, dijo el primer ministro de Japón, Fumio Kishida.