El expresidente de Brasil no es objeto de ninguna orden de arresto en el marco de una operación sobre manipulación de datos de vacunación en pandemia. Entre tanto, Bolsonaro negó haberse vacunado contra el COVID-19.
La interceptación de más 63 líneas telefónicas por más de 10 meses, y operaciones encubiertas, evidenciaron que los 11 capturados desarrollarían al interior de la organización roles como distribuidores, vendedores, coordinadores y proveedores. Ninguno de los procesados aceptó su responsabilidad en los hechos.