Tras las recientes fallas de conectividad evidenciadas durante el terremoto del 10 de agosto en Colombia, la empresa nacional Bansat sugiere la creación de una red nacional de comunicaciones para emergencias mediante infraestructura satelital, energía autónoma y equipos de rápido despliegue.
El terremoto volvió a demostrar la vulnerabilidad de las comunicaciones terrestres ante estos eventos. Cuando fallan la energía, la fibra óptica, las estaciones base o sus interconexiones, la capacidad de comunicarse puede deteriorarse cuando ciudadanos, autoridades y organismos de atención de emergencias más la necesitan.
Para Bansat S.A., empresa colombiana de telecomunicaciones e integración de tecnología especializada en conectividad e infraestructura satelital, esta experiencia debe convertirse en una oportunidad para fortalecer la resiliencia de las comunicaciones nacionales.
“Una red de emergencia no puede empezar a construirse cuando se dio el desastre. Colombia necesita tener capacidades de comunicación previamente instaladas, probadas y listas para desplegarse cuando las redes convencionales fallen”, afirma Luis Guillermo Sandoval, CEO de Bansat S.A.
Tres cifras que muestran la dimensión del reto
Colombia ha avanzado considerablemente en conectividad. Para marzo de 2026, el país alcanzó 10,49 millones de accesos fijos a Internet, cerca de 950.000 más que un año atrás.
Asimismo, el 73,9 % de los hogares colombianos cuenta actualmente con acceso a Internet fijo o móvil. En las zonas rurales, la penetración llegó al 56,9 %, superando por primera vez la mitad de los hogares.
Pero una alta cobertura no significa necesariamente resiliencia ante una emergencia. Como se sabe las redes terrestres dependen de energía, fibra, estaciones base y otros componentes físicos. Cuando se pierde el suministro eléctrico, las baterías de algunas estaciones base pueden ofrecer una autonomía de apenas cuatro a seis horas.
La conectividad satelital como respaldo, no como sustituto
Para Sandoval, la respuesta no consiste en reemplazar las redes móviles o la fibra óptica. La oportunidad está en crear una arquitectura complementaria capaz de mantener o recuperar rápidamente las comunicaciones cuando la infraestructura terrestre resulta afectada.
La combinación de conectividad satelital, baterías de mayor autonomía y generación solar puede proporcionar una capacidad especialmente valiosa para escenarios de contingencia.
Este enfoque adquiere especial relevancia en Colombia por su geografía montañosa, selvática y con extensas regiones de difícil acceso. El propio Ministerio TIC reconoce la importancia de las tecnologías satelitales para llegar a territorios donde resulta complejo desplegar infraestructura tradicional.
La infraestructura podría estar conformada por terminales satelitales transportables, función que puede cumplir Bansat, sistemas autónomos de energía, baterías, paneles solares, puntos Wi-Fi y soluciones de conectividad móvil, organizados en kits estandarizados que sean inventariados, mantenidos y probados periódicamente.
BANSAT cuenta además con soluciones de Internet Satelital en Movimiento, que permiten que la conectividad acompañe a las operaciones mientras estas se desplazan, una capacidad particularmente relevante para vehículos de emergencia, unidades móviles, puestos de mando y operaciones en territorios sin cobertura terrestre confiable.
La construcción de esta capacidad, señala BANSAT, requiere una hoja de ruta conjunta entre el Gobierno Nacional, las entidades de gestión del riesgo, organismos regulatorios y operadores de telecomunicaciones.
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“En una emergencia, conectividad significa mucho más que tener Internet. Significa coordinar equipos, transmitir información, localizar recursos y tomar decisiones. El momento de preparar esa infraestructura es antes de que ocurra el próximo desastre”, concluye Sandoval.
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