Con las elecciones presidenciales de 2026 acercándose, el Consejo de Empresas Americanas (CEA Colombia) evaluó los desafíos que deberá afrontar el próximo gobierno para mantener la confianza de los inversionistas, fortalecer el clima de negocios y posicionar al país como un destino atractivo para la inversión extranjera directa y asegurar la competitividad del país a mediano y largo plazo.
Para el CEA Colombia, organización que reúne a más de 115 compañías estadounidenses con presencia en el país, la discusión electoral debe ser una oportunidad para promover una agenda económica de largo plazo, centrada en estabilidad jurídica, previsibilidad regulatoria, disciplina fiscal, seguridad y diálogo público-privado. Estos elementos serán determinantes para la llegada de nuevos capitales y para la expansión de las inversiones ya establecidas en Colombia.
“La inversión extranjera directa depende, ante todo, de la confianza. Más allá de la orientación política del próximo gobierno, las señales en materia de seguridad jurídica, previsibilidad regulatoria, disciplina fiscal, apertura a la inversión y colaboración con el sector privado serán determinantes para atraer nuevos capitales y fortalecer la permanencia de las empresas que ya operan en Colombia”, señaló Ricardo Triana, director ejecutivo del Consejo de Empresas Americanas, CEA Colombia.
La organización también destacó que la relación entre Colombia y Estados Unidos seguirá siendo estratégica y de largo plazo, independientemente del resultado electoral. Durante más de 200 años de relación bilateral, ambos países han construido un vínculo sólido en materia de comercio, inversión, seguridad y cooperación, que trasciende los ciclos políticos y constituye una base relevante para el crecimiento económico.
No obstante, el próximo gobierno sí podrá definir el énfasis y el tono de esa agenda. Una administración con prioridades asociadas a transición energética, desarrollo social, acción climática o cooperación territorial podría abrir nuevos espacios de trabajo bilateral en esos frentes. En contraste, un gobierno con mayor énfasis en seguridad, promoción de la inversión, estabilidad regulatoria y comercio podría reforzar los pilares tradicionales de la relación con Estados Unidos. En cualquiera de los escenarios, la fortaleza institucional de la relación bilateral ofrece una base sólida para su continuidad y evolución.
En materia de inversión extranjera directa, Colombia mantiene condiciones atractivas por su ubicación estratégica, el tamaño de su economía, su talento humano, su red de acuerdos comerciales y la profundidad de su relación económica con Estados Unidos. Sin embargo, en un entorno regional cada vez más competitivo, preservar un clima de negocios favorable será esencial para que el país pueda captar nuevos flujos de inversión.
De acuerdo con el Informe de la Evolución de la Balanza de Pagos y de la Posición de Inversión Internacional, enero a diciembre de 2025, del Banco de la República, la inversión extranjera directa en Colombia se ubicó en US$11.469 millones en 2025, lo que representó una disminución de 16,1% frente a los US$13.684 millones registrados en 2024. Por sectores, los servicios financieros y empresariales encabezaron la recepción de inversión extranjera con US$3.613 millones, seguidos por el sector petrolero, con US$2.498 millones, y las industrias manufactureras, con US$1.697 millones.
En el caso de Estados Unidos, según el Informe de Flujos de Inversiones Directas en la Economía Colombiana, julio-septiembre de 2025, del Banco de la República, la inversión estadounidense en Colombia alcanzó US$3.375,4 millones a septiembre de 2025, lo que representó una caída de 18,4% frente al mismo periodo de 2024. A pesar de esta reducción, Estados Unidos se mantuvo como el principal inversionista extranjero en el país, con una participación cercana al 37% del total de la IED.
Para el CEA, estas cifras reflejan un menor dinamismo reciente en los flujos de capital, pero no deben interpretarse como una pérdida estructural de relevancia de Colombia para las empresas estadounidenses. La organización señaló que las decisiones de inversión se toman con horizontes de mediano y largo plazo y responden a factores como estabilidad, reglas claras, potencial de crecimiento y condiciones competitivas frente a otros mercados de la región.
En ese sentido, el reto del próximo gobierno será enviar señales claras que permitan recuperar dinamismo en la atracción de inversión. La estabilidad jurídica, la simplificación de trámites, la seguridad en los territorios, la protección de la inversión y la articulación con el sector privado serán factores centrales para que Colombia pueda competir con otros destinos de América Latina por nuevos proyectos empresariales.
Este llamado se conecta con preocupaciones que el CEA ha venido expresando recientemente en distintos espacios empresariales sobre el futuro económico del país. En particular, la estabilidad regulatoria, la seguridad jurídica, la confianza inversionista, la seguridad y la continuidad operativa han sido identificadas como condiciones relevantes para la planeación empresarial. Si bien estos retos hacen parte de una discusión económica más amplia, adquieren especial importancia en el contexto electoral por su incidencia en las decisiones de inversión de largo plazo.
Por ejemplo, para el CEA, es vital preservar y fortalecer el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos como uno de los principales activos de la relación bilateral. El acuerdo, vigente desde 2012, ha brindado un marco de reglas claras para el comercio y la inversión, ha facilitado la integración de cadenas productivas y ha ofrecido mayor previsibilidad a las empresas de ambos países. Para la organización, el desafío no es cuestionar este instrumento, sino aprovecharlo mejor, reducir barreras no arancelarias, diversificar la oferta exportadora y fortalecer la competitividad del país.
“El debate electoral debe ser una oportunidad para reafirmar una visión de largo plazo sobre el desarrollo económico de Colombia. El país compite con otros mercados por atraer inversión y, por eso, necesita reglas claras, instituciones confiables y una relación constructiva entre el Estado y el sector privado. La confianza se construye con coherencia, estabilidad y diálogo”, agregó Triana.
Desde la perspectiva del CEA, las oportunidades para Colombia son significativas. La reconfiguración de las cadenas globales de valor, el interés por diversificar destinos de inversión en América Latina y la cercanía estratégica con Estados Unidos pueden convertirse en ventajas para el país si se acompañan de políticas públicas consistentes y de una agenda clara de competitividad.
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El Consejo de Empresas Americanas está dispuesto a continuar promoviendo espacios de diálogo técnico entre el sector empresarial estadounidense y las instituciones colombianas. Para la organización, el próximo gobierno tendrá la oportunidad de consolidar una agenda procrecimiento que fortalezca la inversión extranjera directa, impulse la generación de empleo formal y reafirme a Colombia como un socio confiable para Estados Unidos y para la región.
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