En un momento en que la conversación global sobre salud vuelve a poner la ciencia, la prevención y la colaboración en el centro, Essity reafirma que innovar en salud no consiste únicamente en responder a la enfermedad, sino en anticiparse a ella. En el marco del Día Mundial de la Salud, la compañía hace un llamado a fortalecer una visión más amplia de la salud pública: una en la que la higiene, la educación, el autocuidado y las soluciones basadas en evidencia sean reconocidas como herramientas decisivas para prevenir riesgos, proteger el bienestar y hacer más resilientes los sistemas de atención.
Este enfoque cobra mayor relevancia en un contexto en el que las brechas siguen siendo profundas. Según la OMS y UNICEF, alrededor de la mitad de los establecimientos de salud en el mundo aún no cuenta con servicios básicos de higiene en los puntos de atención y en los baños; cerca de 3,85 mil millones de personas utilizan estas instalaciones y 688 millones reciben atención en lugares sin servicios de higiene.
A esto se suma que la resistencia a los antimicrobianos ya fue directamente responsable de 1,27 millones de muertes y, sin una acción decidida, podría convertirse en una de las principales causas de mortalidad global hacia 2050, con hasta 10 millones de muertes anuales.
Frente a este panorama, Essity sostiene que la prevención debe dejar de verse como un costo secundario y asumirse como una inversión estratégica. Su más reciente Hygiene and Health Report advierte que fortalecer hábitos de higiene, ampliar el acceso a servicios básicos y priorizar soluciones innovadoras en prevención no solo salva vidas, sino que también reduce costos de salud en el largo plazo y mejora la productividad. El mismo informe pone sobre la mesa tres puntos relevantes para avanzar: prevención para la preparación ante futuras amenazas sanitarias, innovación aplicada al cuidado y mayor inversión en salud y bienestar en distintas etapas de la vida.
En este contexto, la evidencia también deja sobre la mesa prioridades claras para países como Colombia, donde avanzar hacia un enfoque de salud basado en prevención implica:
- Dar mayor prioridad a la higiene y la prevención dentro de la agenda de salud, no solo desde la atención médica sino desde políticas públicas y estrategias intersectoriales que reconozcan su impacto en la reducción de infecciones, la sostenibilidad del sistema y la productividad del país.
- Fortalecer los entornos de cuidado —hospitales, centros de atención y hogares— con mejores condiciones, protocolos y soluciones innovadoras que permitan reducir riesgos antes de que se conviertan en eventos de salud, mejorando así la calidad de la atención y la seguridad de pacientes y cuidadores.
- Acelerar la adopción de soluciones innovadoras en salud, apoyadas en tecnología, información y acompañamiento continuo, para cerrar brechas de conocimiento y fortalecer el autocuidado como parte activa del sistema.
- Ampliar el acceso a productos de higiene y salud de calidad, seguros, eficaces y asequibles, entendiendo que su disponibilidad tiene un impacto directo en la dignidad, la prevención de enfermedades, la educación, el trabajo, la salud física y el bienestar emocional.
En esa misma línea, Essity subraya que avanzar en prevención no depende únicamente de incorporar nuevas tecnologías, sino también de reducir barreras de acceso. Contar con productos de higiene y salud de calidad, seguros, eficaces y asequibles es clave para la dignidad, la prevención de enfermedades y la igualdad de oportunidades, con efectos concretos en ámbitos como la educación, el trabajo, la salud física y el bienestar emocional.
La compañía también destaca que la innovación en salud exige una mirada más amplia, que combine desarrollo de soluciones, democratización del acceso y trabajo articulado con distintos actores. En ese camino, las alianzas con gobiernos, organizaciones y comunidades resultan fundamentales para llevar estas herramientas a más personas y responder mejor a necesidades de cuidado todavía desatendidas.
A esto se suma un reto cultural. Aunque hoy existe más información disponible que nunca, muchos temas de salud siguen rodeados de silencio, incomodidad o estigma. Por eso, en el marco del Día Mundial de la Salud, Essity pone sobre la mesa la necesidad de hablar de forma más abierta e informada sobre conversaciones esenciales, profundamente conectadas con la higiene y la salud, como la menstruación, la incontinencia, el cuidado del adulto mayor y el autocuidado cotidiano. Para la compañía, visibilizar estos temas no solo contribuye a transformar comportamientos individuales, sino también a impulsar cambios más amplios en comunidades enteras.
“Hoy la innovación en salud tiene que medirse por su capacidad de resolver problemas reales antes de que escalen: prevenir infecciones, facilitar el autocuidado, mejorar la experiencia de pacientes y cuidadores, y cerrar brechas de conocimiento que todavía afectan a millones de personas. En Essity trabajamos para transformar el futuro de la higiene y la salud con soluciones centradas en las personas, que generen impacto tangible en bienestar, productividad y salud pública”, señaló Palmira Camargo, VP Comunicación de Essity en LATAM.
Le puede interesar: Disfunción eréctil o ansiedad por mal rendimiento: diferencias y primer paso de la solución
En el Día Mundial de la Salud, Essity reitera que la prevención necesita más visibilidad, mayor articulación entre actores y decisiones respaldadas por evidencia. En un entorno que exige sistemas de salud más sostenibles, la innovación ya no puede limitarse a reaccionar: debe anticiparse, educar y prevenir. Ese es, precisamente, uno de los caminos más concretos para romper barreras por el bienestar.
Lea también: Descuidar su colon le acorta los días y la calidad de vida

