El próximo mundial de fútbol empezará a mostrar una transición en la forma de vivir este y otros deportes, marcada por más pantallas, más interacción y una mayor participación del hincha en tiempo real. De cara a 2030, la inteligencia artificial llevará esa transformación a otro nivel, permitiendo que los aficionados elijan cámaras, generen contenidos propios, creen narrativas personalizadas y vivan el partido desde experiencias hechas a su medida.

