La jornada representa mucho más que una restricción temporal: es una oportunidad para reflexionar sobre el modelo de ciudad que estamos construyendo y la urgencia de avanzar hacia una movilidad verdaderamente sostenible y justa.
La moda rápida, basada en prendas baratas y de corta duración, agrava la calidad del medio ambiente. Miles de productos se fabrican cada día para ser desechados y terminar rápidamente en vertederos o ser incinerados, liberando microfibras plásticas y químicos tóxicos que contaminan ríos, suelos y ecosistemas.
El ecosistema estratégico de Chingaza, además de garantizar el suministro hídrico de millones de bogotanos, desempeña un papel clave en la captura de carbono. Sin embargo, está bajo amenaza debido a la creciente presión de la deforestación, el avance de la frontera agrícola y los efectos del cambio climático.
Greenpeace resalta la necesidad de proteger y restaurar recursos naturales, reducir el uso de plásticos, fortalecer el reciclaje inclusivo y reconocer la labor de los recicladores. Solo con acciones conjuntas entre gobiernos, empresas y ciudadanos será posible garantizar un futuro sostenible y en armonía con el medio ambiente.
Greenpeace y el Movimiento Break Free From Plastic buscan asegurar un Tratado Global que pretende detener de manera definitiva, la producción desmedida del plástico. Se buscará la aprobación del tratado durante varias sesiones. La segunda de cinco reuniones del Comité de Negociación Intergubernamental se llevó a cabo en París, Francia.