Además, su apelación en el caso Yves Rocher no progresó y se determinó que el opositor ruso tendrá que pasar los próximos dos años y medio en un centro penitenciario.
Un tribunal de La Haya ordenó levantar la medida, al considerar que no existía una situación de emergencia excepcional para que el Ejecutivo lo impusiera sin el consentimiento del Parlamento.