La crisis a la que se ha llegado en el sistema de seguridad social en salud ha dejado consecuencias muy negativas tanto para los pacientes y usuarios del sector, como para los distintos actores: EPS con patrimonios negativos y en deterioro (ver Cuadro N°1); clara insuficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), reflejada en el comportamiento de la siniestralidad (ver Cuadro N°2); deudas con las IPS que han conducido a la quiebra de muchas de ellas o al cierre de servicios; remuneraciones no pagadas o pagadas con retraso a los profesionales la salud; entrega no oportuna de medicamentos; deudas con las farmacéuticas; disrupción de procesos y modelos de atención, deterioro de la salud de pacientes crónicos y muertes de pacientes no atendidos oportunamente.
Cuadro N. 1
EVOLUCIÓN DEL PATRIMONIO AGREGADO DE LAS EPS
(Cifras en billones de pesos, fin año)

Cuadro N. 2
EVOLUCIÓN DE LA SINIESTRALIDAD AGREGADA DE LAS EPS
No incluye los datos de la Nueva EPS, de 2024 a 2026.

La promoción de una visión que privilegia en exceso la participación del Estado en el Sistema de Seguridad Social en Salud, minimizando el espacio de los actores privados, ha generado una crisis de confianza. Se ha desestimado y subvalorado continuamente la contribución de las empresas privadas en la gestión y provisión de servicios de salud, desde las EPS, hasta las IPS, los médicos y las farmacéuticas. Al margen de las discusiones que pueden darse sobre el modelo de salud, el resultado es que se ha desarrollado un ambiente de desconfianza entre los actores, especialmente entre los sectores público y privado. Pero, sobre todo, se ha destruido la confianza que pueden tener quienes quieran seguir participando en el Sistema, respecto de la estabilidad de las reglas y respecto de la objetividad de las actuaciones de las autoridades. En el caso de las EPS, sus dueños han sido cuestionados, con frecuencia sin justificación, y su aporte se ha desconocido. Aunque cambie la naturaleza de las EPS en el futuro, difícilmente se encontrarán potenciales inversionistas en el sector.
Actualmente, no existe un clima estimulante que atraiga nuevas inversiones y actores como participantes en el sistema. Un sector en constante crecimiento, como es el de la salud, debería generar una inversión dinámica. Aun si para 2027 se estableciera científicamente un valor apropiado y suficiente de la UPC, los dueños o accionistas de las EPS y las IPS, son los que han tenido que sufragar las insuficiencias de la UPC en los años recientes. ¿Reconocerá el sistema estas “deudas”, que no aparecen en la contabilidad, salvo en cuanto se reflejan en los patrimonios negativos de buena parte de las EPS?
En 2024, dos de las mejores EPS manifestaron al gobierno su intención de dejar “el negocio”. En abril de 2024, una de ellas presentó ante la Superintendencia Nacional de Salud una solicitud de retiro voluntario (liquidación) del programa de EPS.
Pero en enero de 2025, la Superintendencia rechazó la solicitud de retiro voluntario total, y en su lugar aplicó una revocatoria parcial, ordenándole replegar sus operaciones y continuar prestando servicios únicamente en Bogotá y Cundinamarca y retirarse progresivamente de otros departamentos. En mayo de 2024, otra EPS presentó una solicitud para ejecutar un Programa de desmonte progresivo a la Superintendencia de Salud, con el fin de retirarse del Sistema General de Seguridad Social en Salud. En diciembre fue negada la solicitud. Esta se sustentaba principalmente en la inviabilidad de la EPS frente al presupuesto insuficiente determinado por la UPC y los presupuestos máximos.
Adicionalmente, en abril de 2024, el gobierno también intervino intempestivamente a otra EPS, pero una decisión de la Corte Constitucional dejó sin piso la intervención y determinó que no se había cumplido el debido proceso y que el gobierno debía devolver la entidad a sus dueños, lo que ocurrió apenas en septiembre de 2025.

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Para recuperar el sistema de salud se requieren muchas acciones y estas acciones exigen un entorno de confianza y colaboración entre los actores involucrados. Pero ante todo requieren que los participantes en el sistema puedan tener la CONFIANZA de que seguir en el sistema es viable y que la sociedad y los poderes públicos reconozcan el valor de su aporte y la legitimidad de la remuneración de sus operaciones.
Referencias
¹Más de 4.100 IPS cerradas en los últimos años. Fuente: presentación “El derecho a la salud en disputa”, en el Seminario sobre el Sistema de Salud arriba citado. Alejandra Toro.
Por: Felipe Carrizosa Restrepo
