A un mes de las elecciones al Congreso, los juicios de responsabilidad política en los partidos tradicionales comenzarán a cobrar fuerza tras la Semana Santa, centrando la atención inicialmente en las filas del Partido Conservador.
La colectividad, que sufrió una pérdida de curules tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, enfrenta hoy una fuerte presión interna. Desde las bases se escucha con insistencia el pedido de renuncia de su actual presidente, Efraín Cepeda, quien a pesar de ser uno de los senadores más críticos del gobierno de Gustavo Petro, es señalado como el principal responsable del retroceso electoral.
A este fracaso en las urnas se suman cuestionamientos éticos y judiciales que debilitan la posición del dirigente. En diversos sectores del conservatismo se asegura que Cepeda debe responder por su presunta vinculación con irregularidades en la contratación del Invías, tras una denuncia de la Revista Semana.
Asimismo, sus detractores recuerdan que el actual presidente de la colectividad enfrenta una investigación en la Corte Suprema de Justicia por un supuesto tráfico de influencias relacionado con la recomendación de personas para ocupar cargos en la Dian, bajo la dirección de Luis Carlos Reyes.
El malestar es particularmente agudo en los sectores que respaldan al senador Carlos Trujillo. Critican que Cepeda formó parte de la coalición de gobierno durante los primeros dos años de la administración Petro y que su transformación en jefe de la oposición solo se dio cuando, por orden del mandatario, se le retiraron sus cuotas burocráticas.
Aunque en la más reciente reunión entre la bancada actual, la entrante y el Directorio Nacional se realizó un primer análisis del nuevo mapa político, las decisiones definitivas se postergaron para después de los días santos.
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En ese escenario, la colectividad no solo definirá el futuro de su dirección, sino también su postura presidencial: decidir si apoyan a Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, o si dejan en libertad a sus miembros, abriendo la posibilidad de que los sectores afines a Iván Cepeda puedan unirse a su causa sin restricciones.
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