Con la llegada de la Semana Santa, una de las temporadas de mayor movimiento turístico en el país, el sector se prepara para recibir un nuevo aumento en el flujo de viajeros nacionales e internacionales. Este dinamismo del turismo, que se ha consolidado como uno de los motores de la economía colombiana en los últimos años, también está poniendo a prueba la capacidad operativa de hoteles, restaurantes, aeropuertos y otros espacios de alto tráfico.
De acuerdo con la Organización Mundial del Turismo (OMT), las llegadas de turistas internacionales a América Latina crecieron cerca de 5 % en el primer trimestre de 2025, superando los 300 millones de viajeros a nivel global, es decir, 14 millones más que en el mismo periodo de 2024. En paralelo, el turismo representa entre 8 % y 10 % del PIB de la región y se mantiene como uno de los principales generadores de empleo.
Turismo en Colombia: más visitantes, mayor presión operativa
En Colombia, el turismo ha registrado una recuperación acelerada en los últimos años. Entre agosto de 2022 y diciembre de 2025, el país recibió más de 22 millones de visitantes no residentes, lo que representa un crecimiento del 137 % frente al periodo anterior, según datos del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Esta afluencia turística ha generado picos de demanda más frecuentes y una mayor presión sobre la operación diaria de los negocios del sector HORECA (hoteles, restaurantes y cafeterías), especialmente en temporadas de alta movilidad como Semana Santa.
En hoteles, aeropuertos, centros comerciales y restaurantes, la experiencia del visitante ya no depende únicamente de la calidad del servicio, sino también de la continuidad operativa: baños funcionales, insumos disponibles y tiempos de atención eficientes. Cada interrupción, por falta de insumos o mantenimiento reactivo, tiene un impacto directo en la percepción, reputación y costos del establecimiento.
A este escenario se suman tres desafíos clave que hoy enfrentan los negocios del sector: escasez y rotación de personal operativo, especialmente en servicios de limpieza y mantenimiento; incremento en los costos logísticos y de abastecimiento, que impacta la operación diaria; y mayores expectativas de los usuarios en términos de higiene y sostenibilidad.
“El crecimiento del turismo en Colombia está obligando a los negocios del sector a replantear su operación diaria. En temporadas de alta afluencia como Semana Santa, los establecimientos deben atender a más personas con los mismos recursos, por lo que la planificación de insumos, la eficiencia operativa y la continuidad del servicio se vuelven factores críticos para mantener una buena experiencia del visitante”, señala Felipe Gómez, director de Negocios de Higiene Profesional en Tork Andina-Caribe.
En ese escenario, aspectos que antes se consideraban secundarios dentro de la operación, como la gestión de insumos en baños y áreas comunes, empiezan a tener un impacto directo en la eficiencia del negocio. La falta de disponibilidad de productos, los recambios frecuentes o los tiempos de mantenimiento reactivo pueden generar interrupciones en el servicio justo en momentos de mayor demanda.
Por eso, elegir sistemas que reduzcan tiempos de reposición, optimicen el consumo y permitan anticipar recargas se ha convertido en una herramienta clave para mantener la continuidad operativa, especialmente en espacios con alto flujo de personas.
Frente a estas nuevas exigencias operativas, Tork®, antes Familia Institucional, ha desarrollado soluciones, fortalecido su portafolio con tecnologías orientadas a optimizar el uso de insumos y facilitar la gestión operativa de los establecimientos. Uno de estos sistemas es Tork PeakServe®, una solución de toallas de papel diseñada para baños de alto tráfico como los que se presentan en hoteles, aeropuertos o centros comerciales durante temporadas de alta demanda turística.
Entre sus principales beneficios destaca hasta 50 % más servicios en comparación con sistemas tradicionales de toalla en rollo, de acuerdo con resultados de consumo estándar (2025); reducción de hasta 50 % en el tiempo de recambio, lo que permite optimizar el tiempo del personal de limpieza; e indicador visual de nivel que facilita anticipar recargas y evitar interrupciones en el servicio.
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En un contexto en el que el turismo continúa ganando peso en la economía colombiana y temporadas como Semana Santa concentran picos de movilidad en todo el país, la capacidad de los negocios para mantener operaciones fluidas y servicios continuos se convierte en un factor clave para la competitividad del sector. En ese escenario, la gestión eficiente de insumos y procesos operativos comienza a jugar un papel cada vez más relevante en la experiencia de los visitantes y en la sostenibilidad del crecimiento turístico.
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