El aumento del salario mínimo en Colombia continúa generando efectos en distintos sectores productivos, y la construcción no es la excepción. El incremento en los costos laborales impacta especialmente a los proyectos de vivienda, donde los márgenes suelen ser más estrechos y sensibles a variaciones en los insumos y la mano de obra. Ante esto, algunos actores del sector han empezado a mirar con mayor atención la construcción de edificaciones no residenciales (como bodegas, centros logísticos e infraestructura industrial), un segmento que ha ganado protagonismo en medio de los cambios económicos del país.
De hecho, cifras recientes evidencian esta dinámica evidenciando que en enero de 2026 la variación mensual del Índice de Costos de la Construcción de Edificaciones (ICOCED) fue de 3,69% frente a diciembre de 2025, mientras que la categoría de edificaciones no residenciales (CPC V 2.0 A.C) se ubicó por encima del promedio nacional con 3,85%, reflejando una mayor actividad y presión en este tipo de proyectos.
En medio de este panorama, empresas del sector han empezado a ajustar su estrategia para responder a las nuevas condiciones del mercado. Es el caso de Bermúdez Constructores, firma que ha fortalecido su participación en el desarrollo de infraestructura no habitable, especialmente bodegas y espacios industriales, como una alternativa frente a la volatilidad que enfrenta el segmento residencial. “El mercado está evolucionando y las necesidades del país también. La infraestructura logística y productiva se ha convertido en una oportunidad importante para el sector constructor”, explicó Fernando Bermúdez, CEO de la compañía.
El dinamismo de las edificaciones no residenciales está estrechamente ligado al crecimiento del comercio, la industria y la logística en Colombia. El aumento del comercio electrónico, la expansión de las cadenas de distribución y la necesidad de optimizar los tiempos de entrega han impulsado la demanda por bodegas y centros logísticos en diferentes regiones del país.
“Desde Bermúdez Constructores hemos apostado por fortalecer su portafolio en este segmento, una decisión que ha permitido a la compañía registrar un crecimiento del 18% en la operación reciente”, añadió el ejecutivo, quien agregó que este tipo de proyectos no solo responde a una demanda creciente del mercado, sino que también ofrece mayor estabilidad frente a las fluctuaciones que puede experimentar la vivienda.
Además, la construcción de infraestructura no residencial tiene un impacto relevante en la economía. Proyectos como bodegas industriales, centros de distribución o espacios logísticos facilitan la operación de sectores productivos, impulsan el comercio y contribuyen a mejorar la competitividad de las empresas en el país.
Le puede interesar: ¿Qué pasará con el 37% de las pymes colombianas que no tienen previsto digitalizarse en 2026?
Para Bermúdez Constructores, la apuesta por este tipo de proyectos no solo responde a una estrategia empresarial, sino también a la necesidad de acompañar la transformación del sector productivo del país. La compañía señala que seguirán impulsando proyectos de infraestructura que contribuyan a mejorar la eficiencia logística, fortalecer el tejido empresarial y dinamizar la economía nacional.
Lea también: Aon anuncia a Franco Di Lucca como CEO de Hispanic South America

