La economía circular avanza a nivel global, pero los biomateriales siguen siendo tratados bajo una lógica lineal, señala un nuevo estudio elaborado por la Fundación Ellen MacArthur en el cual propone cinco pilares para conectarlas.
Un nuevo informe de la Fundación Ellen MacArthur esboza una ambiciosa agenda 2030 para la transformación del mercado, hay avances logrados por un grupo pionero de empresas, que representan una quinta parte del mercado mundial de envases de plástico. Signatarios que respaldan la agenda 2030 para el cambio en el sistema de los plásticos han evitado 14 millones de toneladas de plástico virgenes.
Los países participantes no lograron llegar a un acuerdo sobre la contaminación por plásticos. Los desacuerdos sobre el diseño de productos, los mecanismos de financiación, la producción de plástico virgen y la eliminación gradual de sustancias químicas tóxicas están retrasando la aprobación de un tratado mundial.
La Fundación Ellen MacArthur demostró que la eficiencia energética y las energías renovables sólo pueden abordar el 55% de las emisiones globales, para reducir el 45% restante, es esencial adoptar una economía circular. El informe presenta recomendaciones para contabilizar en mayor grado las emisiones de efecto invernadero.
Cada año se vierten en los océanos más de 10 millones de toneladas de plástico, según WWF. Si no se toman medidas ahora, en 2050 los océanos podrían tener más plástico que peces. La quinta y última ronda de negociaciones (INC-5) se está celebrando en Corea del Sur desde el 25 de noviembre al 1 de diciembre.
Las políticas de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) son cruciales para mitigar la contaminación por residuos textiles como lo señala el nuevo informe de la fundación. En la actualidad, más del 80% de estos materiales, cuando se desechan, acaban incinerados, en vertederos o en el medio ambiente.