Marsh, líder global en riesgos, reaseguros, capital, personas, inversiones y consultoría de gestión, presentó los resultados de su Benchmark de Beneficios 2026, un informe que ofrece una visión integral sobre la evolución de los beneficios ofrecidos por las empresas a sus empleados, el bienestar organizacional y las tendencias que están redefiniendo la estrategia de compensación en las empresas de la región.
En un entorno marcado por la presión inflacionaria, los ajustes salariales, los cambios normativos y la creciente exigencia de los colaboradores por esquemas más flexibles y personalizados, los beneficios han dejado de ser un componente accesorio de la compensación para convertirse en una palanca estratégica para atraer, comprometer y retener talento. Hoy, en Colombia las organizaciones no solo evalúan cuánto invierten en beneficios, sino también cómo estos aportan valor tangible a los empleados y respaldo a los objetivos del negocio.
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que el 94% de las empresas participantes identifica que atraer y retener empleados es la principal razón para ofrecer beneficios flexibles. Este dato confirma que la competencia por el talento sigue siendo uno de los mayores desafíos para las organizaciones y que la estrategia de beneficios se ha consolidado como una herramienta esencial para fortalecer la propuesta de valor al empleado. En un mercado laboral más dinámico y demandante, las empresas están comprendiendo que la permanencia del talento no depende únicamente de la compensación monetaria, sino también de experiencias, cobertura, bienestar y flexibilidad.

El informe también muestra que, aunque la transformación avanza, el mercado continúa apoyándose mayoritariamente en esquemas convencionales. El 82% de las compañías encuestadas aún mantiene beneficios tradicionales para sus empleados, es decir, con planes ya establecidos para todos sus empleados y definidos bajo criterios internos como nivel jerárquico, antigüedad o política interna. Si bien este modelo sigue siendo predominante, el estudio demuestra que existe una incentiva creciente sobre la necesidad de evolucionar hacia propuestas más adaptables, más inclusivas y alineadas con las distintas etapas de vida de los colaboradores.
En esa misma línea, el 61% de las organizaciones ya ha considerado implementar beneficios flexibles a los colaboradores, lo que refleja una apertura cada vez mayor hacia modelos que permitan a los empleados elegir entre distintas opciones según sus necesidades, preferencias y contexto personal. Esta tendencia responde a un cambio profundo en la relación entre empresa y colaborador: hoy, las personas esperan una experiencia más personalizada, con beneficios que acompañen su bienestar físico, emocional, financiero y social. La flexibilidad se presenta como una respuesta concreta a la diversidad de expectativas dentro de la fuerza laboral.

A nivel de tendencias, el estudio confirma que el bienestar integral está ganando protagonismo en la agenda empresarial. Las organizaciones están ampliando su mirada para incluir componentes de salud, productividad, inclusión, sostenibilidad financiera y calidad de vida. En este contexto, los beneficios se consolidan como una herramienta clave para construir culturas más sólidas, impulsar el compromiso y fortalecer la resiliencia organizacional.
“Hoy, las organizaciones necesitan esquemas más flexibles, relevantes y sostenibles, que respondan a las expectativas de sus colaboradores y, al mismo tiempo, fortalezcan la competitividad del negocio. La conversación sobre beneficios ya no se trata solo de cobertura o costo, sino de cómo crear una propuesta de valor que realmente marque la diferencia para atraer y retener al mejor talento”, señaló Gloria Fernández, líder de MMB Advisory Colombia de Marsh.
Asimismo, el informe subraya que la estrategia de beneficios debe contemplar no solo la experiencia del empleado, sino también aspectos de eficiencia, cumplimiento y competitividad. Las compañías están llamadas a diseñar esquemas que sean relevantes para sus colaboradores, pero también viables para la organización en el largo plazo. Esa combinación entre personalización, costo e impacto será cada vez más determinante en la forma en que evolucionan los programas de compensación.
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El Benchmark de Beneficios 2026 confirma que las empresas están entrando en una nueva etapa, en la que los beneficios ya no se entienden como una obligación administrativa, sino como una decisión estratégica de negocio. En un entorno cada vez más competitivo, las organizaciones que logren conectar bienestar, flexibilidad y propósito estarán mejor posicionadas para atraer talento, fortalecer la fidelización y construir relaciones de largo plazo con sus colaboradores.
La evolución de los beneficios no es solo una tendencia del mercado: es una respuesta concreta a una nueva realidad laboral.
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