Según la ONU, la ayuda internacional para el desarrollo se redujo drásticamente en 2025, con una caída del 23%. Los programas de salud global y lucha contra el VIH fueron los más afectados, ya que recibían una parte importante de esos recursos. Ante esto, el mundo podría enfrentar una epidemia de Virus de Inmunodeficiencia Adquirida.
