El pasado 26 de agosto se originó una riada catastrófica y en Nepal, según los datos publicados, en las zonas afectadas, se logró rescatar a 6.541 personas, mientras que 4.858 personas continúan desaparecidas.
Más de 4.200 personas, entre ellas 933 trabajadores de proyectos hidroeléctricos y 592 extranjeros, todavía se dan por desaparecidas. En las operaciones de rescate y mitigación participan más de 20.800 efectivos de seguridad, entre policías y militares.