Las empresas que no logren establecer visibilidad y responsabilidad sobre sus identidades, humanas y no humanas, podrían estar asumiendo riesgos operativos, financieros y reputacionales sin tener plena conciencia de ello.
Para 2022, la empresa quiere incrementar sus operaciones en los sectores financiero, salud, telecomunicaciones y retail, además de ampliar su presencia en el Gobierno.