El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, asumirá el poder este 7 de agosto en Cali (oeste), en una ceremonia que por primera vez tendrá lugar fuera de Bogotá, y marcada por una selectiva presencia internacional y determinadas ausencias que reafirman el giro político que encara el país para el período 2026-2030.
La investidura comenzará a las 3:00 p.m. (GMT 19:00) en la Arena USC, un coliseo de la Universidad Santiago de Cali con capacidad para unas 2.500 personas: De la Espriella prestará juramento ante el Congreso en pleno y recibirá la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Honorio Henríquez, antes de pronunciar su primer saludo como jefe de Estado.
La ceremonia se celebrará en un recinto cerrado, con acceso exclusivo por invitación y contará con 285 lugares reservados para los congresistas, cuyas cámaras aprobaron trasladar temporalmente su sede desde esta capital hasta Cali para cumplir con el trámite constitucional.
Sin embargo, en el acto protocolar no participará la coalición izquierdista del presidente saliente, Gustavo Petro, y tampoco estarán los expresidentes Ernesto Samper (1994-1998) y Juan Manuel Santos (2010-2018), presuntamente a pedido del propio De la Espriella, quien derrotó en un reciente balotaje al candidato oficialista Iván Cepeda.

La elección de Cali cerró varias semanas de controversia, después de que De la Espriella planteara inicialmente posesionarse en una instalación militar en Popayán. El Consejo de Estado y el Tribunal Administrativo de Cundinamarca rechazaron esta semana dos solicitudes que pretendían suspender el traslado, por lo que la ceremonia quedó en firme en la capital del Valle del Cauca.
Unos 11.000 militares y policías serán desplegados en Cali y varios municipios cercanos, con apoyo aéreo y sistemas contra drones, y además fueron impuestas restricciones al transporte de combustibles y decretaron la prohibición temporal de la venta de bebidas alcohólicas.
Entre los invitados extranjeros figuran el rey Felipe VI de España y los presidentes Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), José Raúl Mulino (Panamá), José Antonio Kast (Chile), y Luis Abinader (República Dominicana).
Estados Unidos enviará una delegación de nueve integrantes encabezada por Todd Blanche, fiscal general interino y exabogado personal del presidente Donald Trump, informó la Casa Blanca.
Además de Blanche, asistirán el encargado de negocios de Washington en Bogotá, Hugo Guevara; el congresista republicano Mario Díaz-Balart; la directora de la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas, Sara Carter, y el administrador de la agencia antidrogas DEA, Terrance C. Cole, entre otros funcionarios.
La ceremonia también reflejará la fractura política que dejó la campaña presidencial, pues la bancada del Pacto Histórico, coalición de izquierda liderada por Petro, comunicó formalmente a las presidencias del Senado y de la Cámara que no asistirá a la sesión, decisión a la que se sumaron representantes de las comunidades afrodescendientes e indígenas.
En una carta fechada el 5 de agosto, los legisladores definieron su ausencia como “un acto de desobediencia civil, público, pacífico y no violento” y aclararon que la determinación no implica desconocer la Constitución ni las instituciones democráticas: reconocen la legalidad del nuevo Gobierno, pero cuestiona su legitimidad política.
Tampoco fueron invitados los mencionados Samper y Santos, ni firmantes del acuerdo de paz con la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), suscrito en La Habana, Cuba, en 2016.
Medios colombianos informaron que De la Espriella pidió expresamente excluir a ambos exmandatarios, al parecer por sus diferencias ideológicas, porque sí fueron invitados los expresidentes César Gaviria (1990-1994), Andrés Pastrana (1998-2002), Álvaro Uribe (2002-2010) e Iván Duque (2018-2022), todos derechistas.

El nuevo gabinete ministerial
De la Espriella llegará a la Presidencia con un gabinete de 18 ministros y la promesa de desmontar varias de las políticas impulsadas durante los cuatro años del primer Gobierno nacional de izquierda en la historia reciente de Colombia.
Los principales puestos políticos y económicos estarán ocupados por Rodrigo Lara en el Ministerio del Interior, Omar Bula en Relaciones Exteriores, Miguel Gómez como ministro de Hacienda, Iván Cancino como ministro de Justicia y el general retirado Jorge Eduardo Mora como ministro de Defensa.
El gabinete incluye además a Indalecio Dangond en Agricultura, María Nohemí Arboleda en Minas y Energía, Mauricio Gómez Amín en Comercio, Viviane Morales en Educación, Elsa Noguera en Transporte, Ana María Vesga en Salud y Fabio Arjona en Ambiente, entre otros nombramientos.
Algo de lo que viene con el nuevo Gobierno Nacional
El nuevo Gobierno ha anunciado una reducción de la estructura de la Presidencia, cambios en las instituciones encargadas de la paz y el fin del modelo de negociación con grupos armados denominado “Paz total”.
También prepara la reactivación de los contratos de exploración de petróleo y gas, suspendidos durante la administración Petro.
En política exterior, De la Espriella anunció el cierre de embajadas en 14 países, la ruptura de relaciones con Cuba y Nicaragua y el restablecimiento de los vínculos diplomáticos con Israel, decisiones que representan un giro frente a la estrategia internacional del Gobierno saliente.
La transición estuvo atravesada además por la suspensión del proceso formal de empalme (transición) ya que De la Espriella retiró a su equipo después de que Petro insistiera en cuestionar el resultado electoral, y el Gobierno saliente respondió cancelando también las reuniones conjuntas.
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Tras la posesión, De la Espriella tiene previsto participar en un reconocimiento de tropas en el Cantón Militar Pichincha y allí podría realizar su primer discurso como Presidente de Colombia. El sábado, sería su primer consejo de seguridad, una agenda que reafirma la prioridad otorgada a ese tema desde su elección.
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Con información de Sputnik.
