El lazo rosa puede reconocerse prácticamente en cualquier lugar de Colombia, pero las conversaciones que ocurren alrededor de él no necesariamente son iguales. Una actividad dentro de una empresa, una iniciativa universitaria, una jornada comunitaria o una conversación familiar parten de una misma causa, aunque las personas, los espacios y las formas de acercarse a ella sean diferentes. Octubre Rosa plantea así una oportunidad para pensar en cómo conseguir que ese mensaje encuentre un lugar cercano dentro de cada comunidad.
“La creatividad y las manualidades pueden ayudarnos a pensar cómo hacer visible un mensaje dentro de una oficina, una universidad, una actividad comunitaria o incluso nuestra propia familia, siempre manteniendo la información sobre salud en manos de las fuentes que tienen el conocimiento y la responsabilidad de proporcionarla”, explica Yanelly Reyes, directora de Comunidades en Cricut Latinoamérica.
La conversación resulta especialmente relevante este año. En junio, Colombia adoptó el Plan Decenal para el Control del Cáncer 2026–2035, una nueva hoja de ruta nacional que busca fortalecer prevención, detección temprana y diagnóstico oportuno. Además, contempla educación y comunicación para pacientes, familias y comunidades, participación social y adaptación de estrategias a las particularidades culturales y territoriales del país.
Es justamente ahí donde la creatividad puede encontrar un papel propio. El mensaje puede ser similar al de años anteriores; la forma de acercarlo no tiene que serlo
Ahí cobran relevancia aquellos materiales educativos dirigidos a población general en formatos distintos: infografías, señalizaciones, etiquetas y otros artículos sobre detección temprana, mamografía y signos de alarma. La información puede siempre mantener su origen institucional, pero al hacerlo mediante manualidades cambia por completo la manera de acercarla a diferentes audiencias.
Por ejemplo, una actividad comunitaria puede apoyarse en pequeños elementos visuales que dirijan hacia los recursos oficiales. Una iniciativa dentro de una empresa puede incorporar tarjetas o señalización que faciliten encontrar información. En una universidad, una composición gráfica puede acompañar un código QR hacia los sitios oficiales del Ministerio de Salud. Una camiseta o una tote bag creada para una jornada de sensibilización puede llevar un mensaje que invite a conversar, mientras el contenido médico permanece alojado en la fuente especializada que corresponde.
Del mensaje nacional al espacio cotidiano
La territorialidad tampoco tiene que entenderse únicamente como una división entre departamentos o regiones. En una escala cotidiana, las comunidades también son los lugares donde las personas estudian, trabajan, viven y se encuentran.
En lugar de pensar primero “¿qué objeto podemos hacer para Octubre Rosa?”, podemos preguntarnos “¿dónde queremos que ocurra esta conversación y qué ayudaría a hacerla visible ahí?”
En una oficina quizá tenga sentido un pequeño elemento sobre un espacio común que conduzca hacia información oficial. En una actividad comunitaria puede ser útil construir una identidad visual consistente entre señalización, tarjetas y otros materiales. Para un grupo que participa en una jornada de sensibilización, una prenda o accesorio puede convertirse en una manera de reconocerse y expresar colectivamente el apoyo a la causa.
Una vez definido ese propósito entran las herramientas. Una composición desarrollada en Design Space, por ejemplo, puede adaptarse a distintos tamaños y formatos, mientras una máquina como Cricut Explore 5 permite trasladar algunos de esos elementos a materiales compatibles para desarrollar tarjetas, stickers, señalización o proyectos textiles. La ventaja no está en producir más objetos, sino en poder conservar una misma identidad visual mientras el soporte cambia según el espacio donde va a utilizarse.
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Octubre Rosa puede entonces mantener un símbolo reconocible en todo el país sin exigir que cada expresión de la campaña sea idéntica. El rosa puede ser el mismo, pero la información y la creatividad empleada en cada formato, hacen que una oficina, una universidad, una familia o una comunidad puedan encontrar maneras diferentes de hacer visible la conversación.
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