Las pinturas evocan lugares íntimos y habitados como jardines, montañas, árboles y manantiales como escenarios de contemplación, memoria y experiencia cotidiana. La muestra incluye la serie “Rosas del alma”, un homenaje a la memoria histórica del país donde la rosa se convierte en símbolo silencioso dentro de atmósferas abstractas cargadas de emoción y duelo.
