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Conozca las ventajas de la hidratación sostenible corporativa y sus resultados

La hidratación sostenible reduce de manera significativa el consumo de plástico de un solo uso y las emisiones asociadas a la producción, transporte y disposición de envases. La principal barrera para tomar esta decisión estratégica es la falta de información de los beneficios tangibles. A través de indicadores básicos, las compañías pueden medir los resultados sin softwares avanzados ni equipos costosos.

La hidratación sostenible es una de las soluciones empresariales que permite la reducción en el consumo de plástico en sus empleados y deja una huella ambiental dentro de la misma. Para que esto se lleve a cabo, es clave resaltar que la implementación de dispensadores de agua purificada debe estar conectada directamente a la red o sistemas de filtración avanzada, eliminando así la necesidad de botellas plásticas desechables.

No solo reduce de manera significativa el consumo de plástico de un solo uso, sino que también las emisiones asociadas a la producción, transporte y disposición de envases. Además, estas tecnologías promueven hábitos responsables entre los empleados, fortaleciendo la cultura ambiental dentro de la organización”, declara Felipe Roldán Uribe, Gerente General de Culligan Colombia.

Sin embargo, aún persisten barreras a las que se enfrentan las empresas para adoptar una cultura de hidratación sostenible, como lo es la falta de información sobre los beneficios tangibles y la percepción que implica una inversión elevada. No obstante, al adquirir este método, trae resultados más eficientes y económicos a mediano plazo.

La sostenibilidad se ha convertido en un factor clave para la reputación corporativa, ya que promueve la gestión responsable del agua y prácticas ambientales coherentes que son percibidas con organizaciones éticas, modernas y comprometidas con el futuro.

En ese sentido, la gestión del agua también es una herramienta de posicionamiento de marca empleadora. Nosotros trabajamos para acompañarlas en ese proceso de transformación, demostrando que la hidratación responsable es sinónimo de salud, eficiencia y compromiso ambiental”, asegura Roldán.

¿A qué soluciones responde la decisión estratégica de implementar la hidratación sostenible en una empresa?

Una empresa que tome la decisión estratégica de ingresar al mundo de la hidratación sostenible debe tener en cuenta que esta solución responde a tres áreas críticas de rendimiento, como lo son el impacto ambiental, la responsabilidad social y la eficiencia económica.

Cuando se gestionan estas dimensiones de forma equilibrada, se pone en marcha lo que los expertos denominan el triple resultado o triple bottom line, un concepto que transforma la forma en que operamos y cómo somos percibidos”, explica Felipe Roldán Uribe, Gerente General de Culligan Colombia.

● Ambiental: Las compañías, al gestionar su huella ecológica, logran mayor resiliencia frente a regulaciones, mejoran su eficiencia en el uso de los recursos y logran posicionarse como actores responsables frente a clientes y comunidades.

● Social: Se incrementa la motivación del equipo y se reducen los indicadores como el ausentismo o la rotación. Además, permite un entorno saludable coherente con los valores de la sostenibilidad y eleva el compromiso colectivo.

● Económico: Al tomar esta decisión, permite que se logren resultados en rentabilidad, ya que las empresas integran criterios ambientales y sociales en su gestión con menores costos de insumo, optimizan su reputación y acceden a nuevos mercados o incentivos fiscales. A largo plazo se evidencia la mejoría en la marca y la percepción del negocio frente a inversionistas y consumidores.

En sostenibilidad, lo que no se mide, no se mejora; para medir no significa depender de herramientas costosas ni de consultores externos. De hecho, muchas empresas logran avances relevantes comenzando con indicadores sencillos, operativos y fáciles de comunicar”, aclara Roldán.

Las compañías pueden determinar los indicadores básicos si sus prioridades de evaluación están claras. En primer lugar, pueden tener en cuenta el consumo de recursos clave, como lo es el registro mensual de energía eléctrica, agua, papel y otros insumos principales, para así compararlos mes a mes.

A su vez, se puede medir la cantidad y el tipo de residuos generados que se producen de manera interna, el nivel de participación del equipo en las acciones sostenibles que se promueven, la evolución de proveedores responsables y mantener una comunicación visible a través de los resultados, como boletines, tableros o pantallas.

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Estos indicadores no requieren software avanzado ni equipos adicionales. Requieren voluntad, seguimiento y una estructura clara para que cada acción sostenible tenga un respaldo medible y defendible”, agrega el ejecutivo.

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